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Historias de nuestra tribu

Por qué lanzamos Tribu Mueve

Durante la pandemia compartimos entrenamientos desde casa. De aquella experiencia nos quedó una idea que seguimos queriendo cuidar: moverse también puede ser una forma de encontrarnos.

Escrito por

CEO y cofundadora

Daniel, Laura y Marta, el equipo fundador de Tribu Mueve, juntos en un gimnasio.

Una idea que empezó en casa

Soy Laura, cofundadora y CEO de Tribu Mueve. Para explicar por qué estamos aquí tengo que volver a la pandemia, cuando entrenar desde casa pasó a formar parte de nuestra vida. En aquel contexto compartimos sesiones a distancia y descubrimos algo que nos gustaba tanto como el propio ejercicio: tener un momento para coincidir.

Moverme me daba una pausa dentro del día. Compartirlo añadía otra razón para empezar. Había un plan, otras personas al otro lado y algo que hacer juntos. La casa seguía siendo la misma, pero ese rato se sentía distinto. No hacía falta una gran puesta en escena para que el encuentro tuviera valor.

Entonces vimos un potencial que nos acompañó después: entrenar desde casa podía ser una experiencia compartida. La distancia no tenía por qué dejarnos siempre a solas con una rutina. Podíamos conservar la comodidad de estar en nuestro espacio y, a la vez, sentir que formábamos parte de un grupo.

Dos mujeres junto a una esterilla miran un portátil durante una videollamada en casa.
Compartir un rato de movimiento también puede acercarnos cuando estamos lejos.

Lo que sigue teniendo sentido hoy

Hoy el contexto ha cambiado. Podemos quedar en una pista, ir al gimnasio o salir a caminar juntos. Me alegra tener esas opciones y disfruto de ellas. Pero los horarios siguen siendo distintos, hay amistades que viven lejos y algunas semanas cuesta encontrar un hueco que encaje a todo el mundo.

Por eso aquella experiencia todavía me parece útil. Hay días en los que entrenar en casa es el plan que sí cabe. Poder compartirlo con alguien puede darle un atractivo especial: además de movernos, nos reservamos un rato. La tecnología nos permite acercar ese encuentro a la vida que tenemos ahora.

Me interesa esa posibilidad cotidiana, sin convertir cada sesión en un acontecimiento. Un entrenamiento puede ser también una forma sencilla de mantener el contacto. A veces el motivo para entrar será el ejercicio; otras, las ganas de coincidir. Para mí, ambos motivos tienen sitio en el mismo plan.

La compañía forma parte del proyecto

Marta, Daniel y yo llegamos a Tribu Mueve desde experiencias distintas. A mí me toca trabajar en el negocio, las operaciones y la comunidad; Marta aporta su conocimiento del entrenamiento y Daniel, la tecnología y el producto. Compartimos el interés por hacer que entrenar acompañado desde casa resulte sencillo.

Como CEO, quiero cuidar esa idea en las decisiones pequeñas: que se entienda qué hacer, que encontrarse sea fácil y que cada persona pueda elegir cómo participar. La cámara es opcional. Estar en compañía también debe dejar espacio para estar a gusto, sin sentir que hay que exhibirse o demostrar nada.

Si estás pensando en empezar desde casa, nuestra guía sobre cómo entrenar online explica las diferencias entre seguir un vídeo, compartir una sesión y entrenar con un profesional, y qué preparar antes de conectarte.

Empezamos con ganas de escuchar

Lanzamos Tribu Mueve porque creemos que esta forma de compartir el deporte merece un espacio propio. Ahora queremos descubrir cómo encaja en las rutinas reales: qué encuentros apetece repetir, qué cosas complican empezar y qué podemos hacer más fácil. Construir una comunidad también significa escuchar y ajustar.

De aquella experiencia en casa me quedo con una sensación muy sencilla: hacer algo juntos puede cambiar cómo vivimos ese rato. Si Tribu Mueve ayuda a que más personas encuentren un momento para moverse y volver a coincidir, estaremos dando sentido a la idea con la que empezamos.

Escrito por

CEO y cofundadora