La fuerza tiene un lugar especial para mí
Soy Marta, graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y responsable de los entrenamientos de Tribu Mueve. Me apasiona la fuerza. Me gusta dedicar atención al movimiento, aprender y tener un rato en el que lo que estoy haciendo ocupa el primer plano. Es una parte de mi relación personal con el deporte.
También disfruto acompañando a personas de distintos niveles, especialmente a quienes están empezando. Ese momento merece cuidado: hay cosas nuevas que entender y cada persona llega con sus propias ganas, dudas y experiencias. Me motiva ayudar a que el entrenamiento se sienta más cercano y a que haya espacio para preguntar.
Para mí, sentirme bien al entrenar tiene mucho que ver con estar a gusto en ese proceso. Disfruto de hacer, aprender y reconocer lo que voy sintiendo. Me importa poder mantener la curiosidad. El deporte ofrece muchas maneras de participar, y me gusta que haya margen para descubrir cuál encaja con cada persona.
Empezar merece una buena bienvenida
Cuando pienso en alguien que empieza, me interesa cómo recibe el primer entrenamiento. Que las explicaciones se entiendan, que sepa qué viene después y que no sienta que tiene que llegar sabiendo. Cuidar esos detalles es parte del trabajo que quiero hacer. Una bienvenida amable también se construye con claridad.
Me gusta la idea de un grupo en el que las personas puedan encontrarse en momentos distintos. Alguien lleva tiempo entrenando; otra persona está probando. Compartir ese rato puede dar lugar a ánimo y conversación, siempre que dejemos sitio a las diferencias. No hace falta perseguir el mismo objetivo para disfrutar de una actividad juntos.
Entiendo la compañía como una presencia que acompaña, con respeto por lo que cada cual quiere compartir. Para mí, un entorno agradable es aquel en el que puedo concentrarme en el ejercicio y sentir que pertenezco al grupo. Ese equilibrio entre atención personal y encuentro es parte de lo que me atrae de Tribu Mueve.

El bienestar también está en el rato compartido
Hay algo que me gusta especialmente de hacer deporte con otras personas: el entrenamiento tiene un antes y un después. Nos saludamos, nos ponemos en marcha y al terminar seguimos siendo personas que han compartido un rato. A mí esa dimensión me aporta disfrute y hace que la experiencia tenga más matices.
Puedo valorar una sesión por cómo la he vivido: si he estado a gusto, si he aprendido algo o si me ha apetecido compartirla. Son sensaciones personales, distintas según el día. Darles espacio me ayuda a recordar qué busco en mi relación con el deporte y qué quiero cuidar cuando acompaño a alguien.
Entrenamientos claros, personas presentes
En Tribu Mueve aporto mi formación y mi interés por hacer que los entrenamientos sean comprensibles. Quiero que el ejercicio y la experiencia de compartirlo se cuiden a la vez. Que podamos prestar atención al movimiento sin perder esa cercanía que hace especial coincidir con otras personas, también desde casa.
Cofundé este proyecto convencida de que moverse en compañía puede resultar más fácil y divertido. Mi motivación es seguir trabajando en esa dirección y escuchar a quienes se acerquen. Me ilusiona que alguien encuentre aquí una manera de empezar con la que se sienta a gusto y ganas de seguir explorando.
Si estás valorando una actividad después de jubilarte, la guía para elegir un programa de entrenamiento reúne preguntas sobre preferencias, acceso y acompañamiento para conversar con el proveedor.
